jueves, 7 de julio de 2022

01. REVELACIONES SOBRE EL JUICIO.

 Que Es El Trono De Dios Y Como Se Manifiesta En Nosotros.

El fin de todo el discurso oído es este: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Ecle. 12:13.

EN EL DÍA CUANDO cada uno sea recompensado de acuerdo con sus obras, ¿cómo se verán a sí mismos los transgresores, ya que por unos momentos se les permitirá ver el registro de sus vidas según escogieron vivirla, sin tener en cuenta la ley que a través de los siglos regirá el universo?

VERÁN, ENTONCES, qué es lo que Dios deseaba que hicieran. 

SE DARÁN CUENTA de que deberían haber usado los privilegios comprados con sangre, en favor de la verdad y la justicia.

ENTENDERÁN que en vez de colocar sus talentos e influencia del lado de la rebelión, fortaleciendo así las fuerzas del enemigo, deberían haber dedicado sus energías a ser buenos y a hacer el bien. . .

EN EL DÍA DEL JUICIO los hombres verán en qué se podrían haber convertido por medio del poder de Cristo. VERÁN cómo han robado a Dios. 

SE DARÁN CUENTA de que apostataron de su Creador.

VERÁN EL BIEN que podrían haber hecho pero no hicieron. SE NEGARON categóricamente a ser mejores. LOS ESFUERZOS realizados en su favor fueron vanos.

CONOCIERON las exigencias de Dios, pero se negaron a cumplir las condiciones establecidas en su Palabra. POR SU PROPIA ELECCIÓN se unieron a los demonios. 

EL PODER que les fue otorgado para que lo usaran en el servicio de Dios, lo emplearon para servirse a sí mismos.

HICIERON DEL YO SU DIOS, y rehusaron entregarse a cualquier otro control. SE ENGAÑARON A SÍ MISMOS y se hicieron despreciables a los ojos del Altísimo.

AL TRABAJAR del lado del poder de las tinieblas, animaron a otros a hacer lo mismo. SE COLOCARON con alma, cuerpo y espíritu de parte del enemigo, entregando como ofrenda voluntaria en el altar de Satanás lo que deberían haber ofrecido a Dios. . .

EN EL DÍA DEL JUICIO todo esto se despliega ante los impenitentes. 

ESCENA TRAS ESCENA pasa ante ellos.

CLARAMENTE, como a la luz del sol del mediodía, todos ven lo que podrían haber tenido si hubieran cooperado con Dios en vez de oponérsele.

EL CUADRO no puede modificarse. SUS CASOS están decididos para siempre. 

DEBEN MORIR con aquellos cuyos caminos y obras siguieron.

UN RAYO DE LUZ llegará a todas las almas perdidas. ENTENDERÁN plenamente el misterio de la piedad que despreciaron y aborrecieron durante su vida. 

Y LOS ÁNGELES CAÍDOS, dotados de una inteligencia superior a la del hombre, se darán cuenta de lo que hicieron al emplear sus poderes para inducir a los seres humanos a escoger el engaño y la falsedad.

TODOS los que se unieron al impostor, los que se instruyeron en sus caminos y practicaron sus engaños, deben perecer con él. . . 

EL SEÑOR JESÚS los mira compasivamente y dice: "Apartaos". 

EN ESTE MOMENTO se comprenderán los capítulos 3 y 4 de Zacarías. 

ATO 201/EGW(MHP

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=JB69leZABPo&list=PLVsLdOIe7sVsl7BOhqkfsBrPJMM5eRtyX&index=8&pp=sAQB

(Manuscrito 37, del 8 de julio de 1900, "Las revelaciones del juicio"). 202



lunes, 21 de marzo de 2022

16. UN EFICAZ PODER INVISIBLE (I. EN LOS LUGARES CELESTIALES). EGW

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El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va; así es todo aquel que es nacido del Espíritu (Juan 3:8)

El Espíritu Santo contiende con cada hombre. Es la voz de Dios que habla al alma (Review and Herald, 27 de julio, 1897).

Ningún razonamiento humano del hombre más erudito puede definir las operaciones del Espíritu Santo en la mente y el carácter humanos; sin embargo, se pueden ver sus efectos en la vida y las acciones. . .

Aunque no podemos ver el Espíritu de Dios, sabemos que los hombres que han estado muertos en delitos y pecados quedan convencidos y convertidos bajo la operación del Espíritu. Los insensatos y extraviados se vuelven serios.  

Los endurecidos se arrepienten de sus pecados, y los incrédulos se vuelven creyentes. Los jugadores, los borrachos y los licenciosos se tornan juiciosos, sobrios y puros. Los rebeldes y los obstinados se hacen humildes y semejantes a Cristo.

Cuando vemos esos cambios en el carácter, podemos estar seguros de que el poder de Dios que convierte ha transformado el ser entero. No vimos al Espíritu Santo pero sí vimos las evidencias de su obra en los caracteres cambiados de los que eran pecadores endurecidos y obstinados. Así como el viento sopla con fuerza sobre los árboles elevados y los derriba, así el Espíritu Santo puede obrar en el corazón humano y ningún ser humano finito puede circunscribir la obra de Dios. . . No podéis ver el instrumento que obra, pero sí podéis ver sus efectos (Id., 5 de mayo, 1896).

Los que no sólo oyen, sino que hacen las palabras de Cristo ponen de manifiesto en el carácter la operación del Espíritu Santo. El resultado de la obra interna del Espíritu Santo se demuestra en la conducta externa. 

La vida del cristiano se oculta con Cristo en Dios, y Dios reconoce a los que son suyos declarando: "Vosotros sois mis testigos". Ellos testifican que el poder divino está influyendo en su corazón y dando forma a su conducta. Sus obras dan evidencia de que el Espíritu está actuando en el hombre interior; los que se relacionan con ellos están convencidos de que tienen a Cristo como su modelo.

Los que están en unión con Dios, son conductos por los que fluye el poder del Espíritu Santo. La vida interior del alma se revelará en la conducta externa.

(Id., 12 de mayo, 1896). 23

 

sábado, 18 de julio de 2020

15. LA GRACIA DE DIOS TRANSFORMA LA VIDA. (I. EN LOS LUGARES CELESTIALES).


No te maravilles de que te dije: 
Os es necesario nacer de nuevo. (Juan 3: 7)
La gran verdad de la conversión del corazón por el Espíritu Santo es presentada en las palabras de Cristo a Nicodemo: "De cierto, de cierto te digo que el que no naciere de nuevo [o de lo alto], no puede ver el reino de Dios... Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es" (Juan 3: 3-6) (Review and Herald, 7 de julio, 1904).

Es por la renovación del corazón como la gracia de Dios obra para transformar la vida. 
Ningún cambio externo es suficiente para ponernos en armonía con Dios. Hay muchos que tratan de reformarse corrigiendo este mal hábito o aquel mal hábito y esperan hacerse cristianos en esa forma, pero están comenzando en el lugar equivocado. Nuestra primera obra debemos realizarla dentro del corazón...
La levadura de la verdad obra secreta, silenciosa y continuamente para transformar el alma. 
Las inclinaciones naturales son suavizadas y subyugadas. Son implantados nuevos pensamientos, nuevos sentimientos y nuevos motivos. Se establece una nueva norma de carácter: la vida de Cristo. La mente se cambia; las facultades se despiertan para actuar en nuevas líneas. El hombre no es dotado con nuevas facultades sino que las facultades son santificadas.  La conciencia se despierta.
Las Escrituras son el gran instrumento en esta transformación del carácter.  Cristo oró. "Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad" (Juan 17: 17). Si es estudiada y obedecida, la Palabra de Dios actúa en el corazón subyugando todo atributo no santificado.  El Espíritu Santo acude para convencer de pecado, y la fe que surge en el corazón obra por el amor a Cristo conformándonos, cuerpo, alma y espíritu, a su voluntad.
Un hombre ve su peligro. Comprende que necesita un cambio de carácter, un cambio de corazón. Es conmovido; sus temores despiertan. El Espíritu de Dios está obrando en él, y él trabaja por sí mismo con temor y temblor... para llevar a cabo el cambio que su vida necesita. . . Confiesa sus pecados a Dios, y si ha perjudicado a alguien, confiesa el daño a aquel que ha perjudicado. . . Procede en armonía con la obra del Espíritu y su conversión es genuina (Ibíd.). 22